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Un vacío que sólo Dios puede llenar…
Te despiertas deseando que la noche dure un poco más, te levantas corriendo, hay que ir a trabajar y no se puede llegar tarde. Desayunas apresuradamente (si es que desayunas), sales de tu casa a toparte con el tráfico y te estresas dentro de tu carro. Por fin llegas a tu trabajo y te ponés a hacer lo que mejor sabes, te gusta tu trabajo. Regresas a casa a estar con la familia. Todo parece que tienes una buena vida…
Despiertas en la mañana pensando en lo aburrido de tu vida, no sabes que te depara el día de hoy, no tienes rumbo así que sales a perder el tiempo con tus amigos. Vives de fiesta en fiesta y te sientes bien mientras te diviertes…
Como cada mañana sales a estudiar, te sientes bien con tus estudios, tienes sueños y metas que cumplir y el tiempo no perdona así que hay que darse prisa. Te sientes exitoso en lo que haces…
Cada mañana te sientes derrotado y un completo fracaso, pareciera que no has logrado nada en tu vida y no sabes como empezar a darle un giro por completo, esto te sume en la depresión cada día más, tal pareciera que todo está perdido…
Hoy por la mañana le das gracias a Dios por un día de vida más, sabes que la lucha contra esa enfermedad que te quiere eliminar ha sido dura, pero te sientes bien de poder respirar de nuevo y poder ver la luz del sol por tu ventana…
En sus marcas, listos, fuera, directo a la iglesia desde que te levantas. Te agrada saber que activas mucho en ella, la gente se da cuenta de tu trabajo y te lo reconoce constantemente, sientes el cariño y el aprecio de cada miembro de tu comunidad, tal parece que Dios prospera tu ministerio…
Un día más en soledad, siempre en busca de tu pareja perfecta; pero tal pareciera que nadie ha nacido para tí, pero siempre guardas la esperanza de que aparezca esa persona especial que te ame y acepte como tú eres y que te haga subir al cielo con tan solo oír su voz…
Tipos de vida distintos ¿No te parece? Todos las personas viven vidas completamente diferentes, pero todos, absolutamente todos en una noche obscura en la que no podemos dormir, hemos pensado acerca de nuestra vida y aunque sea una vez hemos meditado en el sentido que tiene vivir, no podemos dejar de pensar en que todo eso que nos emociona, entristece, nos hace feliz, nos enoja, nos hace sentirnos bien, absolutamente todo, no es suficiente, seguimos teniendo un vacío en nuestro interior que a pesar de que hemos buscado con que llenarlo no lo hemos logrado.
Y pensamos qué puede ser lo que lo llene, lo buscamos en el éxito profesional, en el bienestar familiar, en el reconocimiento, en la diversión, en la soledad, en el autoconocimiento, pero nada funciona ¿no es cierto?
Esto me ha pasado a mí, me pasó muchas veces, pero encontré a alguien que realmente vino a llenar mi vida, que le dio un nuevo enfoque, nueva vida, nuevas energías, nuevo propósito, una nueva forma de pensar y de ver la vida. Ese es Jesús. ¿Sabes? Él habló precisamente de esta situación que todo ser humano enfrentamos y contó una historia:
Dos hombres querían construir su casa, uno escogio hacer los simientos en la arena y otro en la roca (lo cual parecía ser mucho más difícil de lograr). Cuando ya ambos habían construido su casa hubo una gran tormenta y todo el lugar se hinundó, la casa que se había construido en la arena se cayó irremediablemente, pero la que se construyó en la roca siguió en su lugar como si nada hubiera pasado.
Las dos casas representan vidas diferentes, la arena son todas esas cosas que creemos que nos van a llenar ese vacío que todo hombre tiene en su corazón, pero que en algún momento de la vida nos hace sentir insatisfechos. La roca es Dios, Cristo mismo.
En serio, piénsalo, no tienes nada que perder. Solo si tu vida está dependiendo y depositada en Dios, tendrás ese vacío completamente lleno. Tal vez por eso estás leyendo este humilde artículo, Dios te está invitando a que lo tomes en cuenta en tu plan de vida y le des la prioridad de la misma.
Blaise Pascal, el famoso matemático lo dijo de la siguiente manera:
“Existe un vacío en el corazón de todos los hombres que no puede ser llenado por ninguna otra cosa creada sino por Dios mismo, el Creador”.
Ven, ayuda a cambiar el mundo!!!
Ese es el título de un libro escrito por Bill Bright en la década de los ‘80. Bill Bright era un comerciante con una empresa fructífera y prometedora dedicada a la fabricación y venta de dulces; decidió vender dicha fábrica cuando tuvo un llamado fuerte de Dios a cambiar el mundo, sí, a cambiar el mundo.
Bill Bright tuvo una visión, la visión de llegar a aquellos que eran ignorados por todos los movimientos religiosos existentes, aún por el cuerpo de Cristo: Los jóvenes universitarios.
Fue un hombre capaz de dejar todos sus sueños, su comodidad y su estilo actual de vida, con tal de servirle a Dios. Dios recompensó tal sacrificio permitiéndole tener uno de los movimientos más grandes y exitosos a nivel mundial: Campus Crusade for Christ. Dicho movimiento tiene presencia en más de 190 países, con más de 60 ministerios diferentes, siendo su columna vertebral, el trabajo con estudiantes universitarios y la película “Jesús”. Escribió uno de los materiales más eficaces para la evangelización, llamado “Cuatro Leyes Espirituales”.
Realmente este hombre es de admirar, porque al entregarle todo a Dios, permitió que Él lo usara de formas inimaginables en aquel entonces. Su visión se ha dispersado en muchas iglesias actuales, las cuales utilizan la misma estrategia de evangelización y multiplicación espiritual que el usó: Exponer, Ganar, Discipular, Capacitar y Enviar.
Te imaginas si cada uno de nosotros nos entregaramos de la misma manera a la visión que Dios nos ha dado. Es claro que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, pero es importante reconocer cual es su propósito y tener las agallas de dejarlo todo por ese propósito, convertir ese propósito en nuestra visión.
Estoy seguro que no hay nada más emocionante en la vida que cumplir nuestro propósito en Dios, estoy seguro que cuando cumplimos ese propósito ayudamos a cambiar el mundo.
No eres reemplazable.
Sabías que eres único, tienes un conjunto de características que nadie más tiene. Tu forma de ser es inigualable, nadie más es exactamente igual que tú. Tu físico es inconfundible, nadie más es exactamente igual que tú.
Sin embargo, muchas veces tratas de hacerte de menos, de pensar en tus defectos y en tus errores, por eso no le crees a Dios lo que el quiere hacer contigo y a través de tí.
El plán de Dios para tu vida también es único, irrepetible. Si Dios te pide que hagas algo para él y tú no lo haces, nadie más lo podrá hacer por tí. Nos han vendido la idea por mucho tiempo de que para Dios somos importantes pero no impresindibles, sin embargo no creo que Él se haya tomado la molestia de venir a morir por alguien que podría sustituir por otra persona, por eso considero que esta idea es erronea.
Solo basta con visualizar (mentalmente, claro) la historia de Jonás. Dios le pide que haga algo que Jonás no quiere hacer, por lo que este huye hacia el lado contrario del plan de Dios para su vida. Dios pudo haber dicho: “éste se lo pierde, voy a escoger a alguien más”, sin embargo Dios acorraló a Jonás para que cumpliera su propósito. ¿Por qué? ¿Por qué Dios insistió con un hombre que le había demostrado no interesarle lo que Dios pensaba hacer con él? Pues la respuesta es sencilla, ese era el plan de Dios para la vida de Jonás, no era para nadie más. Lo único que Jonás hizo fue atrazar su propósito y con ello afectó su comunión con Dios.
Piensa por un momento, todo lo que Dios quiere que hagas y tu simplemente no quieres hacerlo:
- ¿Cuántas personas están sin escuchar de Dios?
- ¿Cuántos canciones no se han llegado a cantar?
- ¿Cuántos libros no se han terminado de escribir (ni siquiera empezado)?
- ¿Cuántas familias siguen ahogadas en problemas y aflicción?
Unir los puntos (Steve Jobs en la Universidad Stanford)
“Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, á los que conforme al propósito son llamados. Romanos 8:28 (RV 1909)”
Si lo intentas Dios te ayuda
Así se llamaba el nombre de la prédica en una iglesia que visité el día de hoy, sentí el nombre muy apto para lo que quiero contarles.
Durante mucho tiempo estuve viendo una gran necesidad entre los adolescentes con los que trabajo, una necesidad de conocer a Dios. Sin embargo ha sido clara la instrucción que tenemos en el colegio de no hablar esos temas con los alumnos, por lo que siempre me limitaba a dar un consejo que no tuviera que ver con Dios aunque si basado en la Biblia.
Sin embargo, irónicamente, una catedrática de la universidad Galileo que nos da un curso por parte del colegio me desafió a hacerlo, me hizo darme cuenta que lo más importante es lo que no les enseñamos a los alumnos, y lo más importante de todo lo que deben saber es que Cristo murió para que tengan vida.
Pues de una semana para acá, junto con otros maestros, decidimos que nos ibamos a arriesgar y empezamos invitando a todos los maestros a orar al inicio del día para que Dios bendiga nuestras clases, de la misma manera decidí empezar a hablar a los alumnos acerca de Cristo y de la importancia que tiene el que lo conozcan.
Una semana apenas y un muchacho decidió renovar su pacto con Dios y regresar a su iglesia, estaba metido en tantos problemas que los mismos maestros lo prejuiciaban y no creían en él, pero Cristo sí creyó en él a tal punto que le dió una nueva oportunidad.
Nada de lo desagradable que pensé que ocurriría si lo hacía a ocurrido. Definitivamente si lo intentamos Dios nos ayuda. Te invito a que hagas tu lo mismo, corre riesgos por Cristo, el ya corrió uno muy grande por tí.
Que nadie te diga…
Hola a todos, ya estoy de regreso!!!!
Mi trabajo de maestro me permite darme cuenta acerca de como los comentarios que hacemos a las demás personas puede destruir una idea, un sueño, una meta… una vida.
¿Dime si no te ha pasado que luego de contarle un sueño a alguien te da la imprésión de que como que no es buena idea? Esto es porque nuestras palabras tienen poder, poder en nuestra mente y corazón.
Gran parte de nuestra autoestima se formó (o se está formando aún) a partir de lo que otros nos dijeron, de lo que opinaban de nosotros. Posiblemente alguién te ha dicho que no puedes, que no vales, que no sabes, que no interesas. Lo peor de todo es que posiblemente le has creido a esta persona, pues déjame contarte algo: “Dios no opina igual”. El te formó con cualidades y características que te hacen único. Él te ama como eres.
Ahora pregúntate “¿Vale la pena que me preocupe por el comentario negativo de los demás, si Dios opina que tengo un valor enorme para él?” Pues bien, la verdad es que debemos empezar a ignorar todos esos comentarios negativos que vienen a nuestra vida y escuchar únicamente los consejos constructivos.
“¡Que nadie te diga que no llegarás! Son solo palabras, pronto lo verás.”
Edgar Lira
El Peligro de la Oferta-Demanda
Es de conocimiento popular que cuando un producto escasea, su precio aumenta hasta las nubes; por otro lado, si este producto abunda en el mercado, pues su precio disminuye considerablemente; A esto se le llama la ley de la Oferta-Demanda.
En los primeros siglos del Cristianismo, la cosa se ponía color de hormiga; todo aquel que se hacía llamar “cristiano” pagaba las consecuencias con su vida; sin embargo el movimiento en lugar de disminuir, crecía, a tal punto de estremecer a la misma Roma, veamos lo que dice un versículo en hechos al respecto:
Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;
Hechos 17:6
En la actualidad gozamos de una gran bendición, esos días de “Martires” se acabaron hace muchos siglos y, por lo menos en nuestra sociedad, el peor ataque que comunmente recibimos es de chistes, burlas o críticas. Creo que gozamos de un gran privilegio.
Sin embargo, este gran privilegio es también una espada de Dos filos. La razón por la que el movimiento cristiano se mantuvo en la antigüedad a pesar de ser tan perseguido, fue que la oferta era escasa, por lo que la demanda era invalorable!!!! Es decir, era tan dificil, que el que era cristiano, valoraba profundamente el hecho de serlo. En la actualidad la oferta es exageradamente abundante, por lo que corremos el riesgo de que la demanda sea escasa; es decir, que no le demos al Señor la importancia que los cristianos de aquel tiempo le daban.
Con esto no quiero pintar una perspectiva oscura del cristianismo actual, simplemente te quiero hacer reflexionar en tu vida personal: Piensa por un momento, y se muy sincero contigo mismo!!! ¿Morirías por Cristo como esos Martires de la fe? ¿Estarías dispuesto a no negar tu fe a costa de las peores consecuencias? La clave para ser un cristiano de este tipo, es simplemente “Amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” Amarlo más (muchísimo más) que a tu misma vida. El poder oara “trastornar” tu sociedad y tu contorno está a tu disposición, sólo tienes que estar dispuesto a pagar el precio.
¿Con que quieres ser grande?
Mientras todos aplaudían en la reunión de conservadores y liberales de los EEUU, entra a la escena, con sus pasos lentos, su cuerpo encorvado y su voz queda. Empieza su discurso, a la mitad del mismo lanza su disgusto sobre el aborto, a tal punto que los liberales se incomodaron al ver rebatidas sus ideas. Luego sigue hablando y despotrica contra el uso de los anticonceptivos, con lo que hizo que todos los conservadores tambalearan en sus sillas. Sin embargo cuando termina de hablar y baja del estrado, el público presente la ovaciona y le aplaude por un largo tiempo. ¿
A qué se debía tal influencia en el auditorio? Pues lo que sucede es qeu esta persona era nada más y nada menos que la “Madre Teresa de Calcuta” y se habìa ganado el respeto de todos, no a través de la política o de los debates, sino del servicio a la humanidad.
En el mundo en el que vivimos, hay una competencia constante entre las personas por sobresalir y ser mejores que los demás, destacarse en algun área, ganar el aplauso de los presentes, creyendo que esto los hará grandes entre la gente que los observa y conoce. Sin embargo, esto no es completamente cierto, se gana prestigio tal vez, pero si hacemos memoria, nosotros mismos, no recordamos más a las personas que se destacaban; recordamos a las personas que nos apoyaban, amaban y servían.
Pues bien, si queremos ser grandes, no debemos preocuparnos de lo que somos capaces de hacer para distinguirnos, sino de lo que somos capaces de hacer por los demás, lo que estamos dispuestos a hacer para servirle a nuestro prójimo, sin esperar nada de vuelta.
Quieres que te recuerden como alguien grande, entonces usa tu vida para servirle a los demás. No por gusto Cristo le dijo a sus discipulos que el que quisiera ser el más grande entre ellas, debía servirle a todos. Es más, eso fue lo que él hizo al venir y morir por nosotros.
Hazlo de todos modos
Aunque yo no escribí esto, me gustó mucho ya que me recordó la actitud de servicio que debemos tener siempre, sin esperar nada a cambio. Absolutamente nada.
- Las personas son a menudo irrazonables, ilógicas y egocéntricas…
ámalas de todos modos.- Si haces el bien, la gente te acusará de egoìsmo y de motivos escondidos…
haz el bien de todos modos.- Si tienes éxito, tendrás falsos amigos y verdaderos enemigos…
ten éxito de todos modos.- El bien que hoy haces, será olvidado mañana…
haz bien de todos modos.- La honestidad y la franqueza te hacen vulnerable…
se honesto y franco de todos modos.- Los más grandes con las màs grandes ideas pueden ser abatidos por gente inferior con menos ínfamas…
piensa en grande de todos modos.- La gente favorece a los desvalidos, pero sigue a los poderosos…
lucha por los desvalidos de todos modos.- Lo que se toma años edificar puede ser destruido en un momento…
edifica de todos modos.- La gente necesita ayuda, pero te ataca si les ayudas…
ayuda a la gente de todos modos.- Da al mundo lo mejor de tì y te golpeará en la boca…
da al mundo lo mejor de tí de todos modos.
porque en el análisis final, te darás cuenta que el asunto es solo entre tú y Dios, ya que en todo caso, jamás fue un asunto entre tú y ellos…
Madre Teresa de calcuta.
“Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís.” 1 Cor. 3:23-24
Encuentro Estudiantil Universitario
Qué tal nuevamente amigos?
En este post hoy hago una excepción, ya que no lo escribo para hacer alguna reflexión sino para anunciarles un evento que como Cruzada Estudiantil tendremos a finales de año.
Si en algún momento has querido servirle a Dios en cualquier lugar donde estés, pero no sabes como ni tienes las herramientas para hacerlo, esta es la opiortunidad para que conozcas una estrategia efectiva en evangelismo:
Si necesitas más información puedes llamar a los números del volante, escribirme un comentario o un correo a geraldpeter@gmail.com
PD: Gracias a Juancho (jeje) por la creación del afiche.
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