Archivo de Noviembre 2008|Página de archivo por mes
¿Por qué motivo llora Dios todos los días?
Mi amigo Sanca, es un argentino que decidió venir a Guatemala a hacer ministerio misionero con jóvenes universitarios. Hace ocho años su hijo murió de cáncer en la sangre, siendo éste tan solo un niño.
El recuerda que un día al lado de la cuna del hospital, oía a su hijo llorar fuertemente por el dolor, mientras a él se le desgarraba el corazón por el sufrimiento del pequeño. En su dolor y desesperación le dijo a Dios: “¿Para esto me trajiste a Guatemala? ¿Para ver sufrir a mi hijo?”. Recuerda que en su interior una voz le dijo: Comprendo tu dolor, así como tu lloras por tu hijo yo lloro por cada una de las personas que no quieren recibirme en su corazón.
Imagina el dolor que siente un padre de ver sufrir a su hijo. Ese mismo dolor siente Dios por tí. Porque aunque tú no lo sepas, tu vida no está completa si no tienes una relación real con Dios. No simplemente creer en Dios, o pedirl cuando necesitas de Él. No, me refiero a una relación plena, de amistad, que tu permitas que entre a tu corazón y cambie tu vida. Tal vez te de un tanto de miedo, pero creeme, Cristo en el corazón es la vacuna necesaria para detener el cáncer espiritual de la humanidad. El pecado.
Dios te ama tanto, que dio a su hijo Jesús para que muriera en la cruz por tí. Permítele hoy entrar a tu corazón.
Justicia no es lo mismo que igualdad
¡No es justo! Son las palabras de un niño cuando ve que sus padres le dan algo a su hermano que a él no.
Supongamos que una familia tiene dos hijos, un niño muy tranquilo y obediente, el otro es uno de esos terremotos que todos conocemos, de esos niños que parecieran que un tornado va detrás de ellos y que arruinan todo lo que tienen a su paso. El padre le compra un carro de control remoto al primer niño, sin embargo no puede comprarle el mismo carro al segundo, porque este niño rápido lo arruinaría. A él le compraría otro tipo de juguetes, algo de goma o resistente a los golpes.
Si te das cuenta este padre no sería equitativo, sin embargo no podemos decir que es injusto. Ya que le da a cada uno de sus hijos lo que ellos necesitan en base a sus cualidades y características.
Dios es exactamente igual, no es injusto, sin embargo todos sabemos que nos da o pide cosas diferentes a cada uno. Es por eso mismo que nuestra relación con él es personal, individual, porque el nos trata de una forma individual. Nos da una visión individual, un propósito individual, dones individuales, llamados individuales y por eso mismo también nos corrige de forma individual.
En el libro de Juan se nos relata que luego de la resurrección, Jesús se le aparece a sus discípulos y platica con Pedro, él le pregunta que qué será de Juan en los próximos días. La respuesta de Jesús es clara y contundente:
“Si yo quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme no más.”
Juan 21:25
La respuesta de Jesús fue clara. Debemos preocuparnos por seguir al maestro, por tener una comunión con Él cada día, sin importar lo que le pida o deje de pedir a los demás, sin comparar nuestra vida con la de los demás. Vive tu vida al máximo con Dios y deja a los demás que vivan la suya.
¿Por amor o por temor?
Hace unos días, cuando me dirigía a mi casa en el transporte público, se subió una mujer a hablar de Dios. Siempre me han parecido admirables las personas que hacen esto, porque son muy pocos los que tienen las agallas de hablarle de Dios a un público desconocido por completo.
Sin embargo, hay algo que a mi forma de pensar es erroneo en la mayoría de personas que hacen esto. Por lo regular hablan del arrepentimiento, porque el castigo de Dios viene pronto, porque el juicio de Dios espera a los que no le buscan, porque todos los que no lo tienen en su corazón se van a ir al infierno.
No es que niegue las verdades bíblicas con respecto a estos temas, simplemente no creo que deba ser el enfoque de su discurso, considerando que el enfoque de Cristo siempre fue el amor.
Por supuesto que en su momento Cristo habló del Juicio, pero basta leer los evangelios para darse cuenta que el enfoque principal de Cristo era “Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a tí mismo”. Cristo también hablaba en lugares públicos acerca de la voluntad de Dios para el hombre, pero se enfocaba en buscarle por amor y no por temor.
El que busca realmente a Dios, debe hacerlo por amor, por fe, porque creen en Él. Si lo busca por temor al futuro o a lo que le depara su eternidad, entonces no lo busca realmente. No es lo mismo estar al lado de alguien porque se le ama y se le respeta a hacerlo por temor. Eso no es una búsqueda auténtica de Dios.
Dios está interesado en tu corazón y en tu vida, desea que le que le ames “con todo tu corazón, con todas tu mente, con toda tu alma y con toda tus fuerzas.”
Un vacío que sólo Dios puede llenar…
Te despiertas deseando que la noche dure un poco más, te levantas corriendo, hay que ir a trabajar y no se puede llegar tarde. Desayunas apresuradamente (si es que desayunas), sales de tu casa a toparte con el tráfico y te estresas dentro de tu carro. Por fin llegas a tu trabajo y te ponés a hacer lo que mejor sabes, te gusta tu trabajo. Regresas a casa a estar con la familia. Todo parece que tienes una buena vida…
Despiertas en la mañana pensando en lo aburrido de tu vida, no sabes que te depara el día de hoy, no tienes rumbo así que sales a perder el tiempo con tus amigos. Vives de fiesta en fiesta y te sientes bien mientras te diviertes…
Como cada mañana sales a estudiar, te sientes bien con tus estudios, tienes sueños y metas que cumplir y el tiempo no perdona así que hay que darse prisa. Te sientes exitoso en lo que haces…
Cada mañana te sientes derrotado y un completo fracaso, pareciera que no has logrado nada en tu vida y no sabes como empezar a darle un giro por completo, esto te sume en la depresión cada día más, tal pareciera que todo está perdido…
Hoy por la mañana le das gracias a Dios por un día de vida más, sabes que la lucha contra esa enfermedad que te quiere eliminar ha sido dura, pero te sientes bien de poder respirar de nuevo y poder ver la luz del sol por tu ventana…
En sus marcas, listos, fuera, directo a la iglesia desde que te levantas. Te agrada saber que activas mucho en ella, la gente se da cuenta de tu trabajo y te lo reconoce constantemente, sientes el cariño y el aprecio de cada miembro de tu comunidad, tal parece que Dios prospera tu ministerio…
Un día más en soledad, siempre en busca de tu pareja perfecta; pero tal pareciera que nadie ha nacido para tí, pero siempre guardas la esperanza de que aparezca esa persona especial que te ame y acepte como tú eres y que te haga subir al cielo con tan solo oír su voz…
Tipos de vida distintos ¿No te parece? Todos las personas viven vidas completamente diferentes, pero todos, absolutamente todos en una noche obscura en la que no podemos dormir, hemos pensado acerca de nuestra vida y aunque sea una vez hemos meditado en el sentido que tiene vivir, no podemos dejar de pensar en que todo eso que nos emociona, entristece, nos hace feliz, nos enoja, nos hace sentirnos bien, absolutamente todo, no es suficiente, seguimos teniendo un vacío en nuestro interior que a pesar de que hemos buscado con que llenarlo no lo hemos logrado.
Y pensamos qué puede ser lo que lo llene, lo buscamos en el éxito profesional, en el bienestar familiar, en el reconocimiento, en la diversión, en la soledad, en el autoconocimiento, pero nada funciona ¿no es cierto?
Esto me ha pasado a mí, me pasó muchas veces, pero encontré a alguien que realmente vino a llenar mi vida, que le dio un nuevo enfoque, nueva vida, nuevas energías, nuevo propósito, una nueva forma de pensar y de ver la vida. Ese es Jesús. ¿Sabes? Él habló precisamente de esta situación que todo ser humano enfrentamos y contó una historia:
Dos hombres querían construir su casa, uno escogio hacer los simientos en la arena y otro en la roca (lo cual parecía ser mucho más difícil de lograr). Cuando ya ambos habían construido su casa hubo una gran tormenta y todo el lugar se hinundó, la casa que se había construido en la arena se cayó irremediablemente, pero la que se construyó en la roca siguió en su lugar como si nada hubiera pasado.
Las dos casas representan vidas diferentes, la arena son todas esas cosas que creemos que nos van a llenar ese vacío que todo hombre tiene en su corazón, pero que en algún momento de la vida nos hace sentir insatisfechos. La roca es Dios, Cristo mismo.
En serio, piénsalo, no tienes nada que perder. Solo si tu vida está dependiendo y depositada en Dios, tendrás ese vacío completamente lleno. Tal vez por eso estás leyendo este humilde artículo, Dios te está invitando a que lo tomes en cuenta en tu plan de vida y le des la prioridad de la misma.
Blaise Pascal, el famoso matemático lo dijo de la siguiente manera:
“Existe un vacío en el corazón de todos los hombres que no puede ser llenado por ninguna otra cosa creada sino por Dios mismo, el Creador”.
Los cristianos no cumplen el sermón del monte
Como cristiano, estoy completamente convencido de que Cristo es la respuesta única y definitiva para llenar el vacío que el ser humano siente en su interior, para sanar a los enfermos, para rescatar familias, para cambiar corazones, pueblos y naciones.
Sin embargo también veo la realidad que vivimos los cristianos, donde no reflejamos esos cambios en nuestras vidas, no lo digo de una forma individual, sino como comunidad universal del cuerpo de Cristo. Es triste que sabiendo nosotros que sólo a través de Cristo la vida en la tierra sería completamente diferente, no reflejemos esa diferencia en nuestro diario vivir y en nuestras relaciones con todas las personas.
Definitivamente era eso lo que tenían los discípulos de Jesús a tal punto que el mismo Cesar dijo “Estos que trastornan el mundo” cuando se refería a los cristianos. Fue esa congruencia que había entre lo que ellos predicaban y lo que hacían la que abrió el camino para que muchas personas creyeran y se desatara una revolución espiritual en aquellos días.
Nosotros por nuestra parte estamos acostumbrados a excusarnos con las típicas frases: “soy humano”, “la carne es débil, me ganó”, etc. Por supuesto que esto es cierto y puede suceder, pero como cristianos tendemos a abusar de estas frases para minimizar el grado de importancia y de daño que le hacemos al testimonio de la iglesia de Cristo.
Un ejemplo bien claro se puede ver en la entrevista que le hicieron a Ghandi para un noticiero americano.
Entrevistador: “Ghandi, ¿Qué estrategia usó para vencer con su política de no guerra?”
Ghandi: “Simplemente puse en práctica el sermón del monte de Jesús.”
Entrevistador: “¿Si el sermón del monte le funcionó, por qué no se convierte en cristiano?”
Ghandi: “Porque los cristianos no cumplen el sermón del monte.”(Paráfrasis)
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