Ven, ayuda a cambiar el mundo!!!

Ese es el título de un libro escrito por Bill Bright en la década de los ‘80. Bill Bright era un comerciante con una empresa fructífera y prometedora dedicada a la fabricación y venta de dulces; decidió vender dicha fábrica cuando tuvo un llamado fuerte de Dios a cambiar el mundo, sí, a cambiar el mundo.

Bill Bright

Bill Bright

Bill Bright tuvo una visión, la visión de llegar a aquellos que eran ignorados por todos los movimientos religiosos existentes, aún por el cuerpo de Cristo: Los jóvenes universitarios.

Fue un hombre capaz de dejar todos sus sueños, su comodidad y su estilo actual de vida, con tal de servirle a Dios. Dios recompensó tal sacrificio permitiéndole tener uno de los movimientos más grandes y exitosos a nivel mundial: Campus Crusade for Christ. Dicho movimiento tiene presencia en más de 190 países, con más de 60 ministerios diferentes, siendo su columna  vertebral, el trabajo con estudiantes universitarios y la película “Jesús”. Escribió uno de los materiales más eficaces para la evangelización, llamado “Cuatro Leyes Espirituales”.

Realmente este hombre es de admirar, porque al entregarle todo a Dios, permitió que Él lo usara de formas inimaginables en aquel entonces. Su visión se ha dispersado en muchas iglesias actuales, las cuales utilizan la misma estrategia de evangelización y multiplicación espiritual que el usó: Exponer, Ganar, Discipular, Capacitar y Enviar.

Te imaginas si cada uno de nosotros nos entregaramos de la misma manera a la visión que Dios nos ha dado. Es claro que Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, pero es importante reconocer cual es su propósito y tener las agallas de dejarlo todo por ese propósito, convertir ese propósito en nuestra visión.

Estoy seguro que no hay nada más emocionante en la vida que cumplir nuestro propósito en Dios, estoy seguro que cuando cumplimos ese propósito ayudamos a cambiar el mundo.

2 comentarios hasta ahora

  1. Rita on

    Gracias al movimiento de Cruzada Estudiantil el evangelio me alcanzo y aca estoy!!! pero se necesitó q alguien hiciera el trabajo!!

  2. Cristina Royero on

    Cada uno es artífice de su propio destino, pero Dios conoce el deseo de tu corazón, y te llevará en sus manos y te dejará en el lugar más maravilloso. Confía en él y él hará.


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