Dios ni lo Recuerda
El domingo pasado, el pastor de mi iglesia comentaba una historia que me hizo pensar en la gran diferencia de como nos ve Dios y como nos vemos nosotros mismos:
Llega una mujer a una iglesia por primera vez, asegurando que ella podía hablar directamente con Dios y que Dios le respondía directamente todo lo que ella le preguntaba. Los miembros de la iglesia estaban asombrados y el pastor estaba excéptico.
El pastor la llama aparte y le pregunta:
- ¿En serio usted habla directamente con Dios?
- Si pastor, en serio.
- ¿Y realmente Dios le contesta en forma directa?
- Si, en forma directa pastor.
- Pues para serle sincero, yo no lo creo; pero si es verdad lo que me dice, entonces vaya con Dios y le pregunta qué pecado le confesé el jueves pasado y luego viene y me lo cuenta.
- Esta bien, pastor así lo haré.
Luego de una semana, regresa la mujer y el pastor sarcásticamente le pregunta:
- ¿Le preguntó a Dios lo que le dije?
- Sí, le pregunté y Él me contestó.
El pastor un poco asombrado y con miedo de que la señora lo delatara ante la congregación, le pregunta:
- ¿ Y que le contestó?
A lo que la mujer responde:
- Dice Dios que ya no se recuerda.
Muchas veces hacemos cosas incorrectas ante los ojos de Dios, y nos sentimos mal (lo cual es muy bueno!!!), vamos con Dios, le pedimos perdón (eso es magnífico), al rato le volvemos a pedir perdón, y le volvemos a pedir perdón una y otra vez, sin darnos cuenta que Dios nos perdonó desde la primera vez que se lo pedimos, y no sólo eso, se olvidó de nuestro pecado. Ahora, solo piensa un minuto: Si Dios siendo el Rey de reyes y Señor de señores ya te perdonó ¿Quién eres tú para no perdonarte?
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No perdonarnos a nosotros mismos es menospreciar la sangre de Jesus q es la q nos limpia, dejar la culpa muchas veces es algo muy dificil pero cuando tienes la plena confianza en q si Dios prometio no acordarse mas es pq asi va a ser, pero tambien Jesus dijo “ve y no peques mas” asi q dejemos atras la culpa y vivamos la vida q Dios quiere para nosotros.
Gracias Jesus!!!!
Los quiero mucho
Esto es cierto. Pero que pasa con los sabemos que Dios siempre perdona, y cometemos un error una y otra vez?
Gerald:
Realmente este post es de gran ayuda no solo para las personas que recien recibieron a Jesus sino ke tambien a los ke ya tenemos “tiempito” de andar de su mano, pues habemos muchos que por ratos no nos perdonamos pese a que Dios envio los pecados al fondo del mar, sabias ke nadie puede bajar a mas de 100 metros del mar? esto es porque cada 10 metros sumergidos nos “compactamos” y de esta manera a mas de 100 metros practicamente “no existiriamos”, ahora imagina ke sucede con los pecados. Realmente tu pastor se lucio con esa ilustracion y vos tambien al pegarla aki.
Dios Te Bendiga
Coloco este comentario en respuesta al anónimo de arriba:
En ese caso en el que el pecado es repetitivo, tiene que ver otros factores, como la libertad espiritual y nuestra identidad en Cristo.
Definitivamente Dios te perdona y se olvida de tu pecado si tu arrepentimiento es sincero, sin embargo muchas veces aunque estamos completamente arrepentidos y sin querer cometer nuevamente el pecado, terminamos envueltos en el mismo una y otra vez.
Cuando uno se convierte en cristiano, adopta una nueva familia, una nueva vida, una nueva relación con Dios, y junto con todo esto, una nueva identidad: Hijos de Dios, ahora como hijos de Dios, tenemos el privilegio de ser LIBRES DEL PECADO, sin embargo muchas veces por no conocer o no creer en la libertad total que Cristo da, pensamos que somos incapaces de vencer el pecado.
Este tipo de casos necesita un trato distinto, debes hablar con alguien, tener un mentor, que pueda llevar esta carga contigo, alguien en quien puedas confiar, para que juntos puedan vencer esto que te ataca. Si necesitas más información escríbeme a mi correo (geraldpeter@gmail.com), no tienes que decirme quien eres. Con gusto profundizaré más en el tema para aclarar cualquier duda.
Es muy cierto que si tu le pides a Dios las cosas de corazon el te las consede ya sea si pides por tus pecados, pero asi sientes que te quita un peso de encima
ya que los pecados es una carga que llevas en los
hombros y la conciencia es la bocesita que no te deja
tranquilo hasta que tu le pides a Dios las cosas de
corazon el te concede y te ayuda a dejar los pecados
atras, te libera, te sana tu corazon.
melhor opcion?
Muy bonita historia, y no cabe duda que así es Dios de bueno.
Yo le pedi perdon y me arrepenti por un pecado muy malo y le pormeti q no lo volveria hacer se lo asegure, pero volvi a hacerlo y yo sinceramente no creo q tenga las mismas oportunidades q el resto lo mas peor es q caigo en el pecado porque llena algunos vacios que tengo en mi vida lo cual no es excusa para cometerlos, se q El me puede perdonar pero yo no tengo cara para acercarme a El y pedirle ayuda
es muy cierto todo lo k el joven dice
Hola Maya..ya casi un año despues que escribiste, pero yo solo me he metido hoy…lo que sucede es que no te estas perdonando a tí misma. Es una lucha que tienes interna contigo misma. Cuando Dios dice que nos perdona y que hecha nuestro pecado en la profundidad del mar como dice Miqueas 7:18-19. Dios es amor y lo dice la Biblia, pues es verdad y tienes que creerlo, como dijo Gerald más arriba, cuando conocemos a Dios adoptamos una nueva identidad…ahora somos hijos de Dios…pero tienes que trabajar contigo misma, 1 Juan 1 (1:9) Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
En Romanos 12:2 dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. En otra versión dice No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Asi podran comprobar cual es la voluntad de Dios buena, agradable y perfecta.
Dios no quiere que estes atada, debes liberarte de esa atadura, pero todo empieza por como piensas de ti misma.
Deseo que Dios te bendiga y que puedas comprobar cual es la voluntad de Dios buena y Perfecta.