Archivo de 28/12/06|Página de archivo diario

El Peligro de la Oferta-Demanda

Es de conocimiento popular que cuando un producto escasea, su precio aumenta hasta las nubes; por otro lado, si este producto abunda en el mercado, pues su precio disminuye considerablemente; A esto se le llama la ley de la Oferta-Demanda.

En los primeros siglos del Cristianismo, la cosa se ponía color de hormiga; todo aquel que se hacía llamar “cristiano” pagaba las consecuencias con su vida; sin embargo el movimiento en lugar de disminuir, crecía, a tal punto de estremecer a la misma Roma, veamos lo que dice un versículo en hechos al respecto:

Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá;

Hechos 17:6

En la actualidad gozamos de una gran bendición, esos días de “Martires” se acabaron hace muchos siglos y, por lo menos en nuestra sociedad, el peor ataque que comunmente recibimos es de chistes, burlas o críticas. Creo que gozamos de un gran privilegio.

Sin embargo, este gran privilegio es también una espada de Dos filos. La razón por la que el movimiento cristiano se mantuvo en la antigüedad a pesar de ser tan perseguido, fue que la oferta era escasa, por lo que la demanda era invalorable!!!! Es decir, era tan dificil, que el que era cristiano, valoraba profundamente el hecho de serlo. En la actualidad la oferta es exageradamente abundante, por lo que corremos el riesgo de que la demanda sea escasa; es decir, que no le demos al Señor la importancia que los cristianos de aquel tiempo le daban.

Con esto no quiero pintar una perspectiva oscura del cristianismo actual, simplemente te quiero hacer reflexionar en tu vida personal: Piensa por un momento, y se muy sincero contigo mismo!!! ¿Morirías por Cristo como esos Martires de la fe? ¿Estarías dispuesto a no negar tu fe a costa de las peores consecuencias? La clave para ser un cristiano de este tipo, es simplemente “Amar a Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas” Amarlo más (muchísimo más) que a tu misma vida. El poder oara “trastornar” tu sociedad y tu contorno está a tu disposición, sólo tienes que estar dispuesto a pagar el precio.