Archivo de 24/12/06|Página de archivo diario

Vacunas de Vida

Recuerdo una sola vacuna de las que me pusieron de pequeño, era en un salón enorme que estaba lleno de niños, yo ya sabía para que iba y tenía mucho miedo, estaba nervioso y me sudaban las manos; el grito que oía de cada niño que pasaba me ponía peor. Luego de un rato era mi turno, no me quería ni parar de la silla, llegué con la enfermera casi que llorando ya, cuando introdujo la jeringa con la vacuna, ufff!!! gritaba del dolor. Mi mamá ya me había explicado que era necesario, pero yo no entendía por qué, ahora comprendo que esa vacuna posiblemente me salvó de contraer alguna enfermedad delicada.

En la vida sucede lo mismo, pasamos muchas veces por situaciones muy desagradables, por problemas díficiles de sobre llevar, pero esa situación nos sirve de vacuna para evitar dolores mucho más grandes en un futuro, esas siutaciones muchas veces nos hacen crecer, madurar, evitar futuros problemas o nos dejan una enseñanza para nuestra vida o que podemos compartir con alguien más.

Con esto no estoy diciendo que el objetivo de todos los problemas sea ese, pero sí digo que los problemas se pueden utilizar para mejorar como personas. Dios puede usar esos problemas para bendecirte o bendecir a alguien más si tan sólo lo pones en sus manos.

Y sabemos que a los que a Dios aman, todas las cosas les ayudan a bien, es a saber, á los que conforme al propósito son llamados. Romanos 8:28 (RV 1909)